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Periódico de distribución gratuita. Año 511 - N° 511 - FEBRERO 2018

Reiloba: le dieron con la fusta y salió de atropellada

POLEMICA EN EL JOCKEY CLUB

Nota Principal

2018-02-01 | “Hay algo que a ellos no les gustó que yo hiciera, pude haber cometido un error, pero la persona que me cuestionó es el mismo responsable de que hoy haya un gran desorden en la administración del Jockey Club”, dijo Daniel Reiloba al referirse a la fuerte discusión que mantuvo con el contador Norberto Porcel de Peralta en el marco de una reunión de la comisión directiva, donde se le reprochó haber dispuesto dinero de la institución a título personal.

El tesorero del Jockey Club, Daniel Reiloba, ex secretario de Economía y actual subsecretario de Industria de la Municipalidad, fue cuestionado por parte de la comisión directiva del club hípico por haber retirado dinero para uso personal sin notificarlo y sin haber dado las justificaciones del caso.
En una reunión muy subida de tono, Reiloba respondió al miembro del tribunal de cuentas del Jockey Club luego de que presentara un informe sobre un faltante de dinero de alrededor de veinte mil pesos. “Nunca faltó esa plata del club” dijo Reiloba quién explicó a Otro Punto sus sospechas sobre “el transfondo” del reclamo.

El incidente se produjo en el marco de una reunión de la comisión directiva del Jockey club. Todo se desarrollaba con normalidad hasta que uno de los integrantes, Norberto Porcel de Peralta, presidente del Tribunal de Cuentas, informa que había detectado que el tesorero Daniel Reiloba habría retirado dinero a título personal. Dicho esto, le solicitan a Reiloba que de una explicación que justificara su actitud, teniendo en cuenta que una de las políticas que desde hace varios años se viene llevando a cabo en la institución es que los miembros de la comisión directiva no manejen dinero. “Para eso están los gerentes y los empleados”, señaló uno de los miembros consultados.
Después de explicar la duda de Porcel de Peralta y dar el motivo de lo que había pasado, Reiloba se sintió agraviado y agredió verbalmente al presidente del tribunal. La situación no pasó a mayores porque el presidente Hugo Gentile y el vocal Hugo Bressán se interpusieron entre ambos.
Reiloba era protesorero de la comisión. Sin embargo, cuando el tesorero Juan Centeno le pidió colaboración porque tenía algunas dificultades físicas y pidió licencia, Reiloba asumió su cargo. El empresario es un apasionado de la vida hípica de la ciudad, no sólo tiene caballos de carrera y realiza apuestas sino que además realiza un intenso trabajo para defender la actividad hípica que da trabajo a quinientas familias del sector.
Tanto es así, y como dato anecdótico, vale contar que cuando ocupaba la Secretaría de Economía del municipio en los portarretratos que vestían su despacho había fotografía de caballos, y desde que asumió en la conducción se ha preocupado y ocupado de mejorar las condiciones de los trabajadores y el ambiente del hipodromo.
En el mundo del turf Reiloba es muy bien visto como un activo miembro que trabaja para mejorar las instalaciones y fomentar la actividad.

Pedido de información
Reiloba explicó que cuando ocupó el cargo de tesorero comenzó a solicitar información que le permitiera conocer cuáles eran los números de ingresos y egresos del club, “una medida elemental para poder tomar decisiones”.
Citó, como ejemplo, cuando pidió un informe sobre la lista de empleados y bienes asegurados. Da la casualidad que quien presta el servicio de seguros, es miembros de la comisión directiva, detalle que además plantearía una incompatibilidad según consta en el estatuto de la institución. “Esa información nunca me la dieron. ¿Quiénes son los empleados asegurados? ¿Son los que realizan trabajos peligrosos? ¿Están todos asegurados? ¿Por qué no me acercaron la lista?”, se preguntó Reiloba.
También pidió la lista de socios y conocer quiénes eran vitalicios, quiénes pagaban y quiénes no? “Cuando pedí esa información me llamó un empleado y me contó con preocupación que ante la solicitud le manifestaron que debía realizar una tarea delicada como la de llamar a las familias de todos los socios vitalicios para saber si estaban vivos o muertos” porque el padrón no está actualizado.
También señaló que empezó a realizar arqueos periódicos de caja y a solicitar que el dinero que se recauda se deposite cada 24 o 48 horas por cuestiones de seguridad. “Eso no se hacía” y es el abc de una administración.
Pero no todo quedó allí. “Pedí un informe de los impuestos que se debían y me dijeron que estaban al día. Pedí las carpetas, por ejemplo la de Emos y no estaba”. Cuando solicita dónde estaba la documentación le dijeron que en una carpeta general del día en que se pagó el impuesto pero no sabían cuándo lo habían hecho. “Fui a Emos, pedi un informe y la institución debía 200 mil pesos de agua. Tuve que plantear un plan de pagos. Otra deuda había sido condonada pero aparecía todo junto. Todo estaba desordenado”.
Siguió consultando otros aspectos como cartera de cheques, lista de proveedores y otros puntos de la administración. “Por ejemplo no había un día de pago fijado, así que los proveedores podían ir cualquier día y a veces cobraban y a veces tenían que volver. Tampoco se estaban realizando los balances bimestrales obligatorios”.
Para Reiloba cuando comenzó a plantear estas cuestiones apareció el malestar en algunos miembros y “fabricaron” esta discusión que tenía su respuesta.
-¿Cuál fue el motivo de la discusión entre usted y Porcel de Peralta?
-Los más inquisidores eran los que veían la paja en el ojo ajeno y no en el propio. Yo, como otros apostadores, tenía fiado, digo tenía porque nunca más voy a sacar fiado para apuestas. Mi cuenta corriente era en Buenos Aires en la sede del centro. Nunca juego acá salvo que corra un caballo de mi propiedad. Pero el 11 de noviembre corre un caballo mío en sociedad con otros muchachos. A mí me conoce todo el mundo. Acá se juega al remate y no soy de jugar mucho sino cierta guita que tengo en el bolsillo. Se me termina la plata que eran unos tres mil pesos y el rematador me dice ‘quédese contador’ y la verdad que el caballo me gustaba. No era una ventanilla sino una casilla de remate. El tipo me dice ‘contador sabe que con usted no hay problema’. Apuesto, dejo los boletos ahí y le digo que después los arreglo. Termina la reunión, pierde mi caballo y me quedan los boletos ahí. Habíamos decidido por comisión de carrera que los días de reunión, todo lo que se producía de plata, se debía computar tanto lo local como lo que ingresara de las carreras de afuera y meter todo en la misma ecuación.
Cuando hay carreras especiales a la máquina que esta habitualmente en el hipódromo se le incorpora una más para jugar las carreras de Buenos Aires. Yo decía que al análisis de la jornada debíamos computar contablemente lo local y lo de afuera, analizar la jornada completa incorporando el ingreso de las máquinas de Buenos Aires.
-¡Pero qué pasó?
-¿Cuál fue mi error? Le digo al muchacho de ventanilla que me de la plata, cancelo el pago de la casilla de remate para que le cierre la caja y le pido que me ponga el monto como fiado mío. El fiado era mismo, o me quedaba en dos lugares o en uno. Me da la plata y pago el remate y en vez de quedarme la deuda en dos lados me queda en uno solo. Incluso la plata no se la doy al rematador sino a la chica que liquida y es la que tenía los boletos. Y eso quedó perfectamente aclarado.
-¿Por qué reclama Porcel?
-Se me objeta un movimiento de plata físico. Yo estoy tranquilo, lo expliqué y no tengo nada que ocultar. El tema es que hay otra cosa que no logro dilucidar.
Hoy no sé si sigo siendo tesorero, no me han notificado nada, si ven que hay una falta grave me tienen que dar derecho de defensa.
-¿Usted no saldó la deuda con plata del jockey?
- Yo no debía 15 y me fui debiendo 10. La deuda era la misma. Yo no saqué plata del club para pagar mi deuda, seguía debiendo lo que debía nada más que quedaba en una sola caja”.
Para Reiloba miembros de la comisión directiva utilizaron esta excusa para generar un problema que ya estaba resuelto porque “como empecé a pisar algunos callos se pusieron incómodos. Si a mí me tienen que sancionar por lo que hice a los que administraron mal el club todos estos años les tienen que dar cadena perpetua”.
-¿Los planteos que usted realizó son de desorden y no de irregularidades dolorosas?
-Hablo de todo en general, Incluso el mismo cuestionamiento que se me hace a mi es perfectamente explicable. Digo que cuando hay semejante desorden administrativo siempre se puede dar una lectura u otra de acuerdo con la intencionalidad que uno tenga. Creo que la administración no era tan prolija en cuanto a los libros y papeles y empezamos a hacer las correcciones, porque no es que se dejó así sino que fueron tomado decisiones algunos se empezaron a molestar.
-¿Es una cifra importante la que maneja el club?
-Sí. El principal ingreso del club son las apuestas por la carreras de caballo con un promedio limpio neto de juego aproximadamente es de 1.500.000 pesos mensuales. Por qué te digo aproximadamente porque ahí empecé a meter la cuchara y cuando empezaron las dificultades, el ingreso de los socios debería ser de unos 500 mil pesos por mes y de las concesiones y alquileres unos 200 mil pesos.
-¿Y qué pasa con las apuestas?
-El tema de las apuestas históricamente fue así, pero no sólo en Río Cuarto sino en todos lados. Los hipódromos centrales que son La Plata, San Isidro y Palermo te asignan una máquina y después –algo que también saben los hipódromos de allá- cada institución en este caso el Jockey Club, tiene su máquina habilitada por la provincia a través de Lotería de Córdoba y paga un impuesto al juego de acuerdo a lo que venda. Antes supuestamente no estaban habilitadas así que era decisión de la institución poner o no el 10 por ciento del impuesto. Como ese diez por ciento lo ponían en el boleto lo terminaba pagando el punto y no la institución. En el caso de las máquinas de Buenos Aires también viene con el porcentaje del impuesto.
Yo no tengo que esconder porque de la mano del caballo del carrera viene el juego . Toda mi vida tuve cuenta corriente en el Jockey. Por ejemplo yo puedo estar en un lugar y no estoy todo el día mirando las carreras. Estuve en Brasil, corrió un caballo mío que ganó y yo estaba en la playa pero no lo había jugado. Así tanto como yo muchos llaman y juegan dos pesos o más a fiado. Yo tenía y manejaba el detalle de los fiados porque si bien había estado siempre, uno sabe quien es el que pide y nunca hubo alguien que se fuese sin pagar.
Todo lo que yo hice lo consulte con el presidente, a Hugo le dije que no fuese cosa sea que como ahora era tesorero algún trasnochado diga algo y me dijo que dejara de hinchar que no había problemas.
-¿Qué pasó con el dinero de las apuestas cuando pidió los detalles?
-Eso me lo dieron. Pero una cosa es que vos pidas algo y te lo den y otra que vos estés seguro de que lo que te dan sea realmente lo que es. Y hay cuestiones que por ahí no puedo opinar porque para eso hay que tener confirmaciones. Por una cuestión generacional estoy lejos de la informática y el tema de los programadores –incluso en empresas- suelen presentar situaciones que parecen que no pueden ser pero que son.
“El sistema paralelo de apuestas está declarado, no sé si declara todo. Si el caballo gana en la máquina local el que banca sale del fondo de la institución”.
-¿Cómo tomó el reclamo de la comisión?
- Me parece desmedida. Yo no tengo problemas ni nada que ocultar. Porcel dice que fue una reacción violenta yo digo que fue una discusión subida de tono, porque cuando vos ves semejante despelote administrativo y el tipo que supuestamente era el responsable te esta diciendo a vos que sos el delincuente más grande tenes que tener sangre de pato para no calentarte. No hubo agresión física ni verbal. Lo que yo dije en ese momento fue que yo podía haber cometido un error y es explicable. Yo no saqué plata para llevarme a mi casa y por supuesto que lo increpé y le dije con qué autoridad me lo decis vos que sos responsable de este despelote.
-¿Usted sigue siendo el tesorero del club?
-No lo sé. No me han dicho nada. Pero imaginese que me han sacado del grupo de washap que tenia la comisión.
Voy a hacer todo lo posible para solucionar los problemas que existen. Hay una serie de problemas muy difíciles que iba a plantear en la próxima etapa, por ejemplo, hay una situación complicada que la viven los vecinos que cuando llueve el desagüe va para Quenón y se lleva todo. Hay que trabajar vecinos, club y municipalidad. Esta todo muy lindo pero hay cuestiones que hay que ver. Decime si el salón de Jockey no es un espacio para aprovechar y socializar.
-La cuestión es que de una discusión que se podría haber solucionado internamente surgieron todos estos temas.
-Hay otro transfondo, algunos dicen que yo quiero ser presidente del club, y hay algunos que les puede haber incomodado esa situación. Pero creo que lo que más los molesto y ofendió fue la actitud que tuve de modificar y ordenar administrativamente la institución y que de ese ordenamiento pudieron haber surgido otras cosas.
-Quiere ser presidente del club?
-Me encantaría. No tenga ninguna duda. pero sabe cual es la situación, que el padrón está hecho de tal manera que fundamentalmente no se incentivo la participación de gente del turf. El estatuto dice que los principales cargos los ocupa los propietarios o participes de una caballeriza, pero las decisiones a la hora de los votos es mayoritariamente de ese compromiso, cuando vos tenes algo cerrado por un lado te das cuenta que no es casual que le hayan dado tanto beneficio a una parte y no a otra. En ningún momento se incentivó a la gente del turf a asociarse.
-¿Por qué?
-Por una cuestión política. Mientras dejamos a los negros en el fondo del gallinero nosotros estamos de carnaval acá adelante. Esa es la realidad.

El hecho viene a empañar dos gestiones, primero la de la presidencia de Marco Farina y la actual de Hugo Gentile, que desde hace varios aseguran que han venido trabajando y mejorado no sólo las cuentas sino también las instalaciones, la actividad y los servicios del Jockey Club. Un dato para destacar es que de la época en que se denunciaban sub agencias clandestinas en los pueblos de la región, desde hace dos años que todas están autorizadas para funcionar por Lotería de Córdoba, pagando los correspondientes impuestos.
Pero se ve que no todo estaba en orden, a decir del tesorero, quien defiende a rajatabla la actividad turfística de la ciudad.
Lo cierto es que una discusión que se podría haber salvado en una reunión interna trascendió las fronteras del mundo hípico y Reiloba cree, que es porque sus preguntas comenzaron a molestar.



La actuación del presidente
Daniel Reiloba destacó la actuación del presidente del Jockey Hugo Gentile a quien
siempre le fue informando -junto a la comisión directiva- sobre el desorden administrativo que existía y lo dejaba actuar para mejorarlo.
También le pregunto como si en su rol de tesorero él podía seguir teniendo fiado en las apuestas y -dada su trayectoria y pasión hípica desde muchos años antes de llegar a la comisión- consideraban que no hab´´ia inconvenientes.
“Lo primero que le dije a Hugo fue “mirá acá no me gusta estar al pedo. Si me meto vos decime si me queres hacer una observación y jamás me dijo nada y todo lo que hacía yo se lo consultaba”. “Jamás me dijo esto no lo hagas”, reiteró.


¿Qué pidió Reiloba?
-Que el dinero se depositara cada 24 o 48 horas por cuestiones de seguridad.
-Que haya fecha de pago a proveedores. Segundo y cuarto
viernes de cada pago de proveedores
-Arqueos de caja.
-Balances bimestrales.
-Informe sobre el volumen societario..
-Informes sobre el gasto de unos 70 mil pesos por mes en seguros, sobre lo que había cobrado en los últimos doce meses y el detalle de bienes y personas aseguradas. El asegurador es miembro de la comisión directiva.
-También pidió citar al programador para ver cómo era el sistema para luego hacer una auditoria que confirmara la información.