El volantazo de Musk: SpaceX frena su viaje a Marte y se alía con Tesla para un megaproyecto de chips

SpaceX decidió recalibrar toda su hoja de ruta de un momento a otro. La empresa de Elon Musk le comunicó a sus inversores que la tan esperada misión a Marte, pensada originalmente para la segunda mitad de 2026, va a quedar en pausa. Ahora, todos los cañones apuntan a concentrar recursos en el desarrollo de un módulo de aterrizaje lunar para la NASA. El nuevo plan busca lograr un alunizaje sin tripulación a partir de marzo de 2027, acoplándose a las exigencias y al calendario de la agencia espacial norteamericana. Semejante cambio de estrategia implica dejar pasar una ventana de despegue que se abre solo cada 26 meses, justo cuando la Tierra y el planeta rojo se alinean para permitir el viaje gastando mucha menos energía.

Complicaciones técnicas y demoras El propio Musk ya había dado pistas de este giro a fines de diciembre. En aquel momento, dijo que intentar llegar a Marte en 2026 era más bien una distracción frente al estado actual en el que se encuentra la nave Starship. Ocurre que el cohete todavía no pudo demostrar varias cosas clave para misiones de espacio profundo. Una de las capacidades tecnológicas fundamentales que falta pulir es el reabastecimiento de combustible en órbita, algo indispensable tanto para ir a la Luna como a Marte. Además, el programa Starship viene sumando varios tropiezos técnicos en el último año. Hubo vuelos de prueba que fallaron, terminaron desparramando escombros sobre el Caribe y generaron investigaciones formales por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos. Estos incidentes ralentizaron el ritmo de los ensayos y complicaron bastante los plazos acordados con la NASA.

La presión de cumplirle a la NASA Hay un contexto de muchísima presión detrás de esta movida estratégica. En octubre, Sean Duffy, administrador interino de la NASA, advirtió que SpaceX venía atrasada y hasta barajó la posibilidad de abrirle el juego a otras compañías del sector, como Blue Origin. Con la ventana de 2026 ya descartada, la próxima oportunidad para mandar misiones a Marte recién va a aparecer a fines de 2028 o principios de 2029. O sea, las ambiciones interplanetarias de SpaceX van a demorarse unos dos o tres años más. La prioridad actual es muy clara: hay que demostrar que Starship opera de manera confiable en misiones lunares. Recién cuando dominen esas capacidades, el planeta rojo va a volver a ser el centro de atención.

El megaproyecto Terafab entra en escena Mientras SpaceX reordena sus prioridades espaciales, el imperio de Musk busca resolver los cuellos de botella tecnológicos cruzando fuerzas. Resulta que Tesla y SpaceX van a trabajar en conjunto para levantar lo que podría llegar a ser la fábrica de chips más grande de la historia, un proyecto enorme bautizado como Terafab. Para poner esto en marcha, la automotriz ya arrancó una fuerte búsqueda laboral con la intención de contratar ingenieros de primer nivel en sus sedes de Palo Alto y Austin.

Búsqueda de talentos y exigencia al máximo En California, la gigante de los autos eléctricos está a la caza de ingenieros de procesos de módulos que sean expertos en litografía. Hablamos de una disciplina súper técnica que usa luz ultravioleta para grabar los diseños de los chips en las obleas de silicio a escala molecular. Por supuesto, la oferta económica es fuerte: ofrecen sueldos base que van desde los 88.000 hasta los 240.000 dólares al año, dependiendo de la experiencia del candidato y otros factores. Eso sí, el filtro es alto, ya que piden un mínimo de 10 años de trayectoria comprobable en el desarrollo de semiconductores de última generación.

Los propios anuncios de trabajo dejan muy en claro cómo es la mano adentro de la empresa. Quienes ingresen van a tener que adaptarse a la famosa y exigente cultura laboral de Tesla. Se espera que los seleccionados estén dispuestos a hacer guardias para mantener operativas las líneas de producción las 24 horas del día, de lunes a lunes. Y, lógicamente, tienen que tener la capacidad de dar respuestas rapidísimas ante cualquier problema crítico que surja en la fabricación.