WhatsApp a fondo: trucos para bloquear el spam sin entrar a la app y cómo organizar tus chats más importantes

WhatsApp se convirtió en una herramienta fundamental para el día a día, ya sea para hablar con la familia, coordinar con amigos o resolver temas laborales. Sin embargo, esa misma popularidad trajo aparejado un problema que crece cada vez más: la invasión de mensajes spam y publicidades que no solicitamos. Para muchos usuarios, esto se volvió un dolor de cabeza, saturando la lista de conversaciones y exponiendo el celular a posibles riesgos de seguridad. La buena noticia es que la aplicación de Meta introdujo formas de gestionar estas molestias de manera rápida, incluso sin necesidad de desbloquear el teléfono o abrir la aplicación.

Cómo frenar el spam desde la pantalla de bloqueo

El objetivo principal de la mayoría de estos mensajes basura es que el usuario muerda el anzuelo: leen el texto e ingresan a un enlace fraudulento. Una vez que hacés clic en ese link, los estafadores buscan extraer información sensible, como credenciales bancarias o datos personales. Es muy común ver estos intentos en mensajes que llegan con la etiqueta de “reenviado muchas veces”, señalizada con unas flechas dobles. Para combatir esto sin perder tiempo, existe un atajo muy útil si tenés la última versión de WhatsApp instalada.

Cuando recibís un mensaje de un número desconocido o que identificás como spam, no hace falta que entres al chat. Desde la misma notificación en la pantalla de bloqueo, podés mantener presionado el mensaje o desplegar las opciones. Ahí te van a aparecer dos botones: “Responder” o “Bloquear”. Si elegís la segunda, cortás de raíz el problema y evitás que esa línea te siga molestando. Además, si querés ir un paso más allá, podés reportar al contacto. En ese caso, WhatsApp recibe los últimos cinco mensajes de esa conversación para evaluar si la cuenta está violando las condiciones del servicio y, eventualmente, suspenderla.

Qué pasa realmente cuando bloqueás a alguien

Es importante entender las consecuencias de esta acción. Cuando bloqueás a un contacto, ya sea desde la notificación o entrando al perfil de la persona (opción disponible en el menú de los tres puntos o tocando el nombre del contacto), esa persona deja de tener acceso a tu información. No va a poder ver tu foto de perfil, ni tus estados, ni la hora de tu última conexión. Si te manda un mensaje, solo va a ver un solo tilde gris (enviado), pero nunca el segundo tilde de entregado.

Sin embargo, hay un detalle que no debés pasar por alto: el bloqueo es individual. Si compartís un grupo con esa persona, vas a seguir viendo lo que escribe ahí y ella va a leer lo que vos pongas. El bloqueo no aplica dentro de los chats grupales.

Ordená tu bandeja de entrada: cómo fijar conversaciones

Una vez que limpiaste la basura y los mensajes indeseados, el siguiente desafío es encontrar los chats que realmente importan. Entre tantos grupos silenciados y promociones, a veces se pierde el mensaje de tu pareja o del grupo del trabajo. Para solucionar esto, WhatsApp permite fijar hasta tres conversaciones en la parte superior de la lista. De esta forma, esos chats van a quedar siempre anclados arriba de todo, sin importar si te llegan mensajes nuevos de otras personas.

El procedimiento cambia levemente según qué celular tengas. Si sos usuario de Android, tenés que ir a la lista de chats, mantener apretado el dedo sobre la conversación que querés destacar y, cuando aparezca el menú arriba, tocar el ícono de la chinche o alfiler. Automáticamente, el chat sube al primer puesto y queda marcado con ese símbolo.

Para los que usan iPhone, la dinámica es gestual. Tenés que buscar el chat, deslizar el dedo hacia la derecha sobre la conversación y tocar el botón “Fijar”. La lógica es la misma: esa conversación queda “congelada” en la cima de tu historial para que tengas acceso inmediato. Si en algún momento querés sacarle la prioridad, repetís el proceso (mantener apretado en Android o deslizar en iPhone) y seleccionás la opción para desfijar. Es una manera simple de poner un poco de orden en el caos digital que solemos tener en el teléfono.